Qué es un préstamo y la diferencia con un préstamo hipotecario

Mar 12, 2024

¿Qué es una hipoteca?

En realidad, este post debería comenzar diciendo “no digas hipoteca, di préstamo”. Y eso porque cuando todos hablamos de hipotecas al 3 por ciento, a 30 años, con interés variable o la cuota de la hipoteca, en realidad estamos hablando de préstamos con un plazo de amortización de 30 años, al 3 por ciento de interés, con interés variable o la cuota de amortización del préstamo. A lo largo de estas entradas vamos a explicar el préstamo, que es lo que te importa. Pero como estamos aquí, hay que decir que la hipoteca puede ser una compañera de un préstamo o no, porque todos los días se firman miles de préstamos sin hipoteca y miles con hipoteca. Pues bien, ha llegado el momento de explicar la hipoteca. Brevemente y por derecho, es el derecho que tiene el acreedor (normalmente un Banco) para en caso de que el préstamo no se pague, en todo o en parte, pedirle al Juez que saque el piso a subasta; con el dinero obtenido en la subasta, se le paga al acreedor; si sobra algo, la miseria que suele sobrar se le entrega al dueño de la cosa hipotecada; pero si falta, si lo obtenido en la subasta no llega a cubrir lo adeudado, el deudor se encuentra con que ha perdido la cosa y él va a seguir debiendo la diferencia, con todos sus bienes, presentes y futuros. Como se diría, “por los siglos de los siglos”, aunque esto no es realmente así.

¿Qué es un préstamo?

En realidad, todos estamos acostumbrados a los préstamos. Le dejamos el coche a un amigo para un viaje, un jersey a un hermano, o 20 euros a un amigo, que nos los devolverá en una semana. Pero ahora hablamos del préstamo de dinero. Alguien (ahora nos interesa un Banco) le entrega a otro alguien (tú) una cantidad de dinero y quien recibe el dinero se obliga con el Banco a devolverlo en un plazo y con unas condiciones. Esto, el dinero que te prestan, el plazo para devolverlo, el interés que tienes que pagarle al Banco, y la forma de pagar son lo que interesa mirar. Fíjate bien que no es lo mismo que te entreguen todo el dinero cuando vas a comprar un piso o quieres comprar maquinaria o un coche o realizar un viaje a que le debas al Banco una cantidad de dinero por descubiertos en la tarjeta o algo parecido y ahora pactes con el Banco que lo que ya le debes se lo devolverás en una forma determinada. Es parecido, pero no es lo mismo. Pues bien, cuando el Banco te presta dinero y tú garantizas la devolución del dinero con una hipoteca sobre un piso que ya es tuyo o con el piso que te vas a comprar hablamos de un PRÉSTAMO HIPOTECARIO, porque si no pagas, el Banco pide la subasta del piso y se cobra con el dinero que se obtiene en la subasta.

Los elementos fundamentales del préstamo.

En un préstamo interesan muchas cosas, pero lo fundamental es: la cantidad prestada, el plazo de devolución del préstamo, el tipo de interés que se pacta y la forma de devolución del préstamo. ¿Y no hemos hablado de la cuota del préstamo?. Todavía no, porque la cuota de amortización, tal como la entendemos hoy todos, es una forma de pagar el préstamo; la más habitual, pero no la única. La cantidad que vas a abonar no es la misma en función de los elementos que hemos visto. No es lo mismo deber 100.000 euros que deber 200.000. No es lo mismo pagar un interés del 3% que el 5%. No es lo mismo pagar en 15 años que en 20 o en 30. En este caso, la cuota mensual que has de pagar es más pequeña, pero la cantidad final que se paga (sin contar los gastos asociados) es mucho mayor. Para que os hagáis una idea, en un préstamo de 100.000 euros al 2%, en 15 años pagas 115.000, en 20, 122.000 y en 30, 133.000.

¿Qué es la cuota del préstamo y cómo se calcula?

Digamos que es la cantidad que has de ir pagando periódicamente al Banco para, al final del plazo, pagarle todo el capital prestado y los intereses. Hoy todos estamos acostumbrados a un sistema de amortización, que es el llamado “sistema francés”, pero este sistema es muy reciente en España, de los finales de los años 80 del siglo pasado. Vale la pena ver otros sistemas. El sistema de pago del capital con todos los intereses al final del plazo. Se usa mucho en préstamos a corto plazo. Me prestan 10.000 euros al 5% a un año, y al final del año, yo devuelvo los 10.000 y sus intereses, es decir, 500 euros. El sistema de pago periódico de intereses y pago del capital al final del plazo. En el mismo ejemplo, todos los meses pago 41,67 euros y al final del año pago 10.000 más los intereses del último pago. 41,67 es el resultado de dividir los 500 euros de interés anual entre los 12 meses. Ojo, que aquí hay que decir que los intereses se pueden calcular por “año natural”, es decir, 500 dividido entre 365 días, y así calculo el interés de un día (1,37) y los meses de 30 días pago 41,10 y los de 31 pago 42,47. El sistema de pago de una parte del capital periódicamente y los intereses del capital debido junto con esa parte de capital. Aquí empiezan a aparecer los cuadros de amortización complicados. En nuestro ejemplo, pago 833,33 euros todos los meses (resulta que 833,33 multiplicado por 12 hace que falten 4 céntimos que se pagan en el último pago). Pero el primer mes pago además los intereses de 10000 euros de un mes (41,67); el segundo mes, sin embargo pago los intereses de los 10.000 menos los 833,33 ya pagados el mes anterior, porque ahora debo 9166,67, estos intereses son 38,19. Y así en todos los pagos. Hay otros sistemas como el de cuota creciente, pero son demasiado complicados. Vale la pena detenerse en el sistema francés de amortización, pero eso ha de ser en otra entrada.

 

 

D: José Antonio García Vila

Notario
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