El interés

Mar 12, 2024

El interés.

Se llama interés a la cantidad que el deudor ha de pagar por el dinero que recibe del acreedor. Normalmente, se fija en un tanto por ciento del dinero que se debe. Es interesante conocer cómo se calculan los intereses en un período de tiempo, porque si el préstamo me lo conceden el día 10 de un mes de 30 días, lo normal es que al comienzo del mes siguiente me cobren los intereses del tiempo que transcurre entre el día 10 y el día 30 (21 días, porque el día inicial cuenta). El día 1 del mes siguiente me cobran los intereses y así el día 1 del otro mes se paga ya la cuota mensual completa. El cálculo es muy fácil, y hay una fórmula, que se llama del “carrete” que los permite calcular: CRT/365 o CRT/360. El capital lo multiplicamos por el tipo de interés (en nuestro caso, 10.000 euros por 2% o 0´02) y nos sale el interés anual (2000). Ahora divido el interés del año por el número de días que tiene el año: 365 o 360. Ojo, que aquí sucede una cosa curiosa. ¿Dónde está la diferencia?. Si se tiene en cuenta el “año natural” se divide por 365, si el “año comercial”, por 360 (12 meses de 30 días). Así, al dividir el interés del año por los días del año, encuentro el interés de un día. Si he de buscar los intereses de 21 días, multiplico el resultado por 21. C= capital; R=tipo de interés; T=el número de días. Esta fórmula se usa también para el cálculo de los intereses de demora que nos aplican cuando dejamos de pagar una cuota durante un período de tiempo.

Los tipos de interés. ventajas e inconvenientes.

El tipo de interés puede ser FIJO o VARIABLE. El tipo de interés fijo es aquel tipo que se fija al comienzo del préstamo y que no cambia pase lo que pase con la evolución de lo que cuesta el dinero. El tipo de interés es variable cuando el tipo cambia a lo largo del tiempo; normalmente, cada año o cada seis meses. En este caso, se fija un interés inicial durante seis meses, un año, tres años, cinco o diez. Y después hay que calcular el interés del futuro; como es lógico, ni el Banco lo puede señalar por su cuenta ni puede hacerlo el deudor. Por eso se acude a un “tipo de referencia” oficial y se le suma una cantidad fija (se llama el diferencial). El tipo de referencia es una cantidad que varía a lo largo del tiempo. El más conocido es el EURIBOR, pero no es el único (el famoso IRPH es un ejemplo). Si tenemos el tipo referenciado al Euribor más 2 puntos, y el Euribor del momento en que haya que cambiar el tipo está al 3´5%, nuestro tipo de interés será el 5´5%. Como estamos con el sistema francés de amortización, la fórmula matemática nos permite calcular la nueva cuota que hemos de pagar. El tipo de interés fijo nos da una gran claridad, porque desde el primer momento sabemos cuánto hemos de pagar a lo largo de la vida de un préstamo. Este tipo de interés lleva una especie de seguro incorporado, porque el Banco se cubre frente a futuras subidas del tipo de interés y YA NOS COBRA AHORA un poco más para cubrirse, pero nosotros sabemos también que aunque suban los intereses en el futuro, nuestro préstamo va a seguir pagando el mismo tipo. Pero también hemos de saber que no nos vamos a beneficiar de futuras bajadas de tipos de interés, de modo que si los tipos bajan, a cualquiera que le concedan un nuevo préstamo le cobrarían un tipo de interés inferior. El tipo de interés variable nos permite acercarnos al tipo de interés real del dinero en cada momento, porque el tipo de referencia suele ser uno que refleje o la media de los tipos que los Bancos europeos se cobran entre sí (eso viene a ser el Euribor) o la media de cómo se están concediendo los préstamos hipotecarios (así podríamos definir el IRPH).

¿Por qué nos cobran entonces un diferencial?

Porque nosotros no somos un Banco. Y es que una cosa que hemos de saber es que cuanto peor es nuestra situación económica, más intereses nos van a cobrar, porque pagamos ya la posibilidad de que en el futuro dejemos de pagar. Más o menos lo que ocurre con la “prima de riesgo” de un país. El tipo variable supone, por tanto, que en el futuro puede subirnos mucho el tipo de interés y ello suponer una cuota a la que no podemos hacer frente. De ahí que los Bancos vengan obligados hoy a explicarnos lo que supondría la cuota en los diferentes escenarios de tipos de interés. Otra cosa. El interés es lo que el Banco cobra, de forma que aunque el Euribor más el diferencial diera una cifra negativa (y ya sucedió), el Banco no nos abonará nada a nosotros. Si sucediera así, sería otro contrato, mucho más complejo.

Las bonificaciones.

Pero para calcular el tipo de interés hemos de tener en cuenta las bonificaciones. Lo primero que hay que saber es que son voluntarias, es decir, no pueden obligarnos. A veces te obligan a contratar un seguro ya inicialmente; pero hay que saber que de acuerdo con la legislación de seguros nosotros podemos dejar sin efecto un contrato de seguro en un período de tiempo a partir de su contratación sin coste para nosotros. La bonificación significa que el tipo fijo o el diferencial se reducen en función de los “productos” que contratemos con el Banco. Por ejemplo, si contratamos un seguro de hogar amplio, nos lo bonifican en 0´25, si el seguro de vida, uno 0´25 más y si, además, contratamos una alarma de seguridad, otro 0´25. Lo primero que hemos de saber es que estas bonificaciones nos reducen lo que hemos de pagar al Banco pero que también nos cuestan dinero; pero al tiempo, si se estropea el cuadro eléctrico o la lavadora alguien viene a arreglárnosla o si nos morimos alguien paga una parte del préstamo o todo el préstamo, de forma que nuestra pareja con lo que gane puede seguir haciendo frente al pago de las cuotas. Todo esto tiene influencia en el TAE.

¿Qué es el TAE?

Antes de saber qué es el TAE, hemos de saber para qué sirve. El TAE es el gran medio de comparación de préstamos. Una cosa que hemos de saber es que si no nos gustan las condiciones de nuestro préstamo, siempre podemos negociarlas con nuestro Banco (NOVACIÓN) o con otro Bando, al que podemos “llevarle” nuestro préstamo, con unas ventajas arancelarias y fiscales (SUBROGACIÓN DEL PRÉSTAMO). Imaginemos que un Banco quiere entrar en España, y empieza a ofrecer a los clientes de los otros Bancos unas condiciones de los préstamo; nos dice que son mejores que las que tenemos. ¿Cómo saber que nos dice la verdad?, porque esas condiciones son, muchas veces, complicadas. Preguntándole cuál es su TAE. En nuestro préstamo suele haber la obligación de contratar un seguro de daños del piso. Eso significa que, además de pagar el interés mensual, nosotros vamos a pagar una cantidad mensual añadida. Por lo tanto, pagamos más. Ahora nos tenemos que preguntar qué tipo de interés tendría que pagar yo para pagar más y pagar los intereses MÁS ese coste obligatorio. Lógicamente, un tipo de interés superior. Con eso nos podemos hacer una idea de qué es el TAE. Hay otros elementos que influyen en la determinación del TAE, pero son complejos. Y nos queda la comisión de apertura, si existe, pero de eso hablaremos en otra entrada. Ahora miremos qué ocurre cuando hay bonificaciones. Nos bajan un 0´5 el tipo de interés, pero hemos de pagar un seguro de hogar más caro, y un seguro de vida. Y si contrato un seguro pero no otro, el TAE también es diferente. Y así podemos calcular cual es el COSTE REAL de nuestro préstamo. Y si viene un Banco y nos ofrece unas condiciones estupendas, lo que tenemos que hacer es comparar los TAES. Dicho esto, la fórmula matemática para calcular el TAE es compleja y no vale la pena estudiarla.

 

D: José Antonio García Vila

Notario
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